Quiero saltar por la ventana
No pasará nada, porque vivo en un primer piso bastante bajito. Bajaría de madrugada, cuando nadie pudiera verme. Correría hasta el parque y me colaría dentro. Me acurrucaría en algún rincón y me despertaría ahí al día siguiente, sobra una cama de hierba y cubierta de rocío. Porque adónde voy si no. La gente a la que quiero no vive aquí. De todas las razones por las que pensé que me arrepentiría de mudarme, el Apocalipsis es la única que no había tenido en cuenta. Admiro a los Miss y Mister Cuarentena. Esa gente que nada más levantarse limpia la casa de arriba abajo, que se prepara un desayuno sanísimo e instagrameable, que luego trabaja, por la tarde hace crossfit con dos litros de leche y una garrafa de agua y que después se dedica a leer, a hablar con sus amigos, a remendar calcetines y a construir la Torre Eiffel con palillos. Esa gente capaz de canalizar el angst en algo positivo. Yo no soy así. Para nada. Alimentarme ya está suponiendo un es...