Cazafantasmas

Música recomendada: https://www.youtube.com/watch?v=q0hyYWKXF0Q

Al primer chico con el que me acosté le gusta esta canción. Me lo dijo en nuestra segunda cita, cuando yo estaba nerviosa porque sabía que él quería acostarse conmigo pero yo no estaba segura. Contra todo pronóstico no se rindió, ni siquiera cuando le obligué a pasar cinco horas con mis amigos. Una semana después tuvimos una tercera cita preciosa, hicimos todo lo que yo quise y tuve una primera vez de película. De esas historias que da gusto contar y escuchar con las amigas en un café, entre risas, cotilleando y especulando.

No lo he vuelto a ver. Es complicado. Que es el eufemismo de que yo quería más y que por circunstancias no ha podido ser. Y estoy mejor de lo que creo, porque no estoy enamorada de él. Estoy enamorada de lo que vio en mí y ya no ve. De aquella noche en la que me sentí sexy y poderosa como una reina. He aquí otra lección de vida: no nos duele el pasado, sino el futuro que no podemos tener y las cosas que no haremos. Los besos que no daremos, los libros que no escribiremos, los viajes que no haremos.

Pero dejó huella, muchas, en mi piso. Una mancha de sangre que se me olvidó limpiar. La taza en la que le hice té. El celofán de la caja de condones. Señales de que alguien estuvo aquí, lo revolvió todo como un huracán, y se fue dejándome los escombros para que los recogiera yo. Limpié la mancha, esa taza es una de mis favoritas y significa más cosas y ya he barrido. Pero Dance Monkey es suya, y no puedo escucharla sin pensar en él. Y por desgracia para mí y por suerte para Tones and I, es un éxito que suena en la radio al menos dos veces todas las mañanas.

Ya me ha pasado esto, más de una vez. Otro chico, hace mucho tiempo, hizo que escuchar Penny and me de Hanson fuese una tortura para mí durante años. Eso y muchas otras cosas. Creo sinceramente que cada experiencia, por horrible que sea, tiene su función al cabo de un tiempo y por suerte he aprendido al lección. Los fantasmas no se van; se les atrapa y se les obliga a desaparecer.

Intenté no escuchar Dance Monkey durante días. Esquivar el anuncio de Tous fue fácil porque no tengo tele, pero escucho la radio todas las mañanas. Así que he tenido que elegir. Y elijo la radio. Una parte de mí, mi orgullo y mi ego heridos, duele cada vez que suenan las primeras notas. A veces me obligo a cantar, a veces me sale. Otras pienso en una amiga a la que también le gusta la canción. No sería raro que una persona sacase a otra. Y algunas, las que menos, tengo que resistirme para no apagar la radio.

Yo le di poder y yo se lo voy a quitar, cueste lo que cueste. Se me hace raro elegir el dolor de mi bien en vez de la comodidad de la negación. Es bueno. Sentir siempre es mejor.

You make me, make me, make me wanna cry
And now I beg to see you dance just one more time.

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